lunes, 18 de julio de 2016

Reseña: "Viaje por España", de Hans Christian Andersen



Viaje por España, de Hans Christian Andersen

Traducción del danés, prefacio, epílogo y notas de Marisa Rey.


PUEDO CONTENER SPOILER

Aquí me hallo haciendo la reseña de un libro al que tenía muchas ganas. Hace algunos años descubrí por casualidad que Andersen había estado en Alicante, con lo que tirando del hilo descubrí que en realidad había realizado un viaje por toda España en 1862, deseo que tenía desde pequeño desde el momento en que un soldado español procedente de un destacamento napoleónico lo cogió en brazos en Odense.

Jesús Callejo en “La noche de los cuentos mágicos” de Cuarto Milenio dijo:

Tenía una obsesión profunda por conocer España y por ver si eso que le habían contado era cierto. (…) Tenía una sensación de que España era un país muy exótico; había oído cosas muy malas: había oído que las diligencias eran cajas de tortura, que siempre volcaban y volcaban donde estaba la puerta, que a los protestantes los trataban muy mal, que había una Inquisición… (…) Viene con un amigo suyo y descubre muchas cosas: hay ciudades que le gustan y ciudades que no. (…) Sabía que España era un país de tradiciones y costumbres casi medievales. Leer su libro es genial porque vas descubriendo muchas cosas que por otra parte le confirman lo que le habían contado y por otra parte España no era tan trágica como le habían dicho.


Con estas declaraciones me lancé definitivamente a buscar el libro y me enamoró al instante. La edición manejada incorpora notas a pie de páginas y unas ilustraciones preciosas que recrean los edificios antiguos que él visitó de manera precisa.

El itinerario de su viaje es este (es el índice más otros pueblos y ciudades): Junquera, Girona, Barcelona, Valencia, Almansa y Alicante, Elche, Murcia, Cartagena, Málaga, Grabada, Gibraltar, Tánger, Cádiz, Sevilla, Córdoba, Santa Cruz de Mudela, Madrid, Toledo, Burgos, Victoria e Irún y Pirineos. En estas ciudades también visita algunos pueblos que le pillan de camino y junto con su amigo Jonas Collin nos retrata todas y cada una de las vivencias. Siguiendo a Callejo, hay ciudades que le impresionan mucho y otras que le decepcionan.

Gracias a su maestría con el vocabulario, las descripciones que realiza de los edificios, las gentes, las procesiones, incluso de las corridas de toros, el autor consigue trasladarnos a 1862. Sobre todo, lo que más me ha emocionado han sido las descripciones de los momentos en los que Andersen veía a españolas de las ciudades y conseguían enamorarlo. Transcribo una de las escenas:

Por allí venía una mocita, una niña; por estas latitudes dirían que era una deliciosa joven casadera. (…) Ella entendió lo que yo le dije; sonrió, me cogió la mano, y el apretón de su mano fue como un beso, un beso infantil. A partir de esa noche quise siempre defender a las españolas. Pero ¿adónde se fue ella? Decidme algo. Había encontrado a mi musa— la gitana de ojos azules como el mar—. Se hizo la oscuridad, una oscuridad total a mi alrededor, en cuanto ella desapareció. (Página 153)
También tenemos noticia de las personas ilustres que conoce por su camino: embajadores, ministros, empresarios afincados en España, pero el autor muestra su decepción al ver el poco interés que muestran las autoridades por él.
En este enlace, podéis encontrar extractos pequeños de sus impresiones sobre las ciudades. En concreto, en este enlace aparece Elche, Alicante y Orihuela: 

Me gustaría acabar con la última frase del libro que deja en cualquier lector una agradable y fantástica sensación:
La vida es el más maravilloso de los cuentos.
Más información:


Puntuación: 5/5


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